martes, 31 de diciembre de 2013

Un viaje astral



Un viaje astral



Anteojos de sol, una camioneta del tipo “Van”, vegetación hacia ambos lados y el sol escondiéndose en una postal sobre la ruta. Puede ser que mi cabeza vuele un poco pero es la imagen visual que me transmite el disco “La autopista corre desde el océano hasta el amanecer”. Para poner a prueba lo que digo, la primera frase que se escucha de todo el álbum es… “Hice las valijas lo más rápido que pude y salí”… Valle de Muñecas te permite viajar a través de melodías, frases y riffs que vas a estar imitando toda la tarde.

El álbum está distribuido en diez canciones, todas tienen el sello particular de Mariano “Manza” Esain (cantante, guitarrista, compositor, productor, todo eso a la vez) donde él mismo define que trata de “mostrar la soledad desde otro punto de vista”.La soledad para Manza no siempre es mala, por eso las canciones de este disco rozan lo melancólico pero en su justa medida.

Un aspecto importante que me gustaría destacar es sobre la apertura y cierre del cd (“La soledad no es una herida” y “Cosas que nunca te digo”), la primera canción, en la mayoría de las veces, da la impresión de lo que te vas a encontrar. Es, además, la primer melodía que escuchas con demasiada atención, por ese motivo “La soledad no es una herida” da un buen pantallazo. En el caso de “Cosas que nunca te digo”, es la encargada de cerrar, de darle punto final, es lo último que te queda resonando y esta balada logra su cometido.

“La autopista corre desde el océano hasta el amanecer” es un disco no para escucharlo, sino disfrutarlo. Permite, también, conocer Valle de Muñecas, banda “indie”argentina con una calidad asombrosa de las que con gusto da la independencia de los sellos discográficos.